La ‘revolución autista’ de la informática

autis oLa consultora Specialisterne triunfa empleando a probadores de software con TEA y Asperger. Pymes y bancos son sus clientes.

El padre de Lars enseguida se dio cuenta de que el pequeño de sus hijos era diferente. Con tres años un médico le diagnosticaría autismo infantil. A los siete, Lars dibujaba de memoria los mapas de carreteras danesas, además de destacar en Matemáticas y Lengua. Thorkil Sonne estaba muy orgulloso, pero había algo que le generaba una gran inquietud: ¿qué iba a ser de Lars en el futuro?

No era una pregunta descabellada. Según Autismo Europa, la gente con TEA (Trastornos del Espectro Autista), Asperger y diagnósticos similares tienen una tasa de desempleo que supera el 80%. Así que Sonne dejó su trabajo y decidió fundar Specialisterne (Los especialistas, en danés) con el objetivo de ofrecer salidas laborales a este colectivo. «El mercado laboral está montado para no dejar demasiado espacio a la gente con gran talento, pero que no sobresalen en las relaciones sociales», explica Sonne por email a PAPEL.

El camino elegido para esta iniciativa fue el de la consultoría informática. Pero Specialisterne no iba a ser una ONG, sino una empresa social. Competiría de tú a tú con cualquier rival del sector. Sin complejos. En poco tiempo, sus probadores de software y especialistas en tratamiento de datos gozaban de gran prestigio. Eso mientras destruían falsos estereotipos sobre el autismo. Su éxito en Dinamarca llevó al fundador a expandir el modelo y la marca internacionalmente a través de una fundación. Specialisterne llegó a España en 2013. (Leer la noticia)

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